chillhood


Har du sett min barndom?
Jag letar efter VÄRLDEN att jag kommer från
För jag har letat runt
I Hittegods mitt hjärta …

INGEN förstår mig
De ser den som sådan STRANGE egenheter …
För jag HÅLLA SKOJAR RUNT
Som ett barn, men förlåta MIG …

Folk säger JAG ÄR INTE OKEJ …
För jag älskar sådana elementära saker …
Det har varit mitt öde att kompensera för de
Barndom har jag aldrig vet …

Har du sett min barndom?
Jag letar efter SOM WONDER i min ungdom
Som pirater och äventyrliga drömmar,
För erövring och Kings på tronen …

INNAN du dömer MIG,
Försöka hårt att älska mig …
TITTA i ditt hjärta ber sedan,
Har du sett min barndom?

Folk säger JAG ÄR konstigt att WAY
För jag älskar sådana elementära saker …
Det har varit mitt öde att kompensera,
FÖR barndomen JAG HAR vet aldrig …

Har du sett min barndom?
Jag letar efter SOM WONDER i min ungdom
SOM fantastiska berättelser att dela
THE drömmar jag skulle våga,
Watch me flyga …

INNAN du dömer MIG,
Försöka svårt att älska mig,
Den smärtsamma UNGDOM jag har haft

Har du sett min barndom …

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Mi sueca


Ella tiene las manos muy blancas, grandes y suaves, la frente llana de arrugas y vestida de muro blanco nacarado y los ojos guias con luces de oriente contínuo, láseres fugaces. Al notar la algarabía en sus senos, dulzor de mosto de uvas en el repecho al sol sureño, pasas de mi alegría. Trae hoy la voz suave y el espíritu amable, me oye tanto que parece meterseme dentro, traduciendo mis pensamientos. Hablándome despacio en su lengua. Que acaricia los silencios enmarcados para el repaso de la lección de ayer.

y yo que..


Que los favorecidos por los astros

de honores y de títulos se ufanen;

yo, que la suerte priva de esos triunfos,

hallo mi dicha en lo que más venero.

Los favoritos de los grandes príncipes

abren al sol sus hojas cual caléndulas,

y su orgullo sepultan en sí mismos

pues los abate un ceño que se frunce.

El célebre guerrero laborioso,

derrocado una vez tras mil victorias,

es del libro de honores suprimido

y de su gesta lo demás se olvida.

Feliz de mí, que amando soy amado,

y ni cambiar ni ser cambiado puedo

la voz de la sangre


¿Quién creerá en el futuro a mis poemas

si los colman tus méritos altísimos?

Tu vida, empero, esconden en su tumba

y apenas la mitad de tus bondades.

Si pudiera exaltar tus bellos ojos

y en frescos versos detallar sus gracias,

diría el porvenir: « Miente el poeta,

rasgos divinos son, no terrenales ».

Desdeñarían mis papeles mustios,

como ancianos locuaces, embusteros;

sería tu verdad « transporte lírico »,

« métrico exceso » de un « antiguo » canto.

Mas si entonces viviera un hijo tuyo,

mi rima y él dos vidas te darían.

No dejes, pues,…


No dejes, pues, sin destilar tu savia,

que la mano invernal tu estío borre:

aroma un frasco y antes que se esfume

enriquece un lugar con tu belleza.

No ha de ser una usura prohibida

la que alegra a quien paga de buen grado;

y tú debes dar vida a otro tú mismo,

feliz diez veces, si son diez por uno.

Más que ahora feliz fueras diez veces,

si diez veces, diez hijos te copiaran:

¿qué podría la muerte, si al partir

en tu posteridad siguieras vivo?

No te obstines, que es mucha tu hermosura

para darla a la muerte y los gusanos.

La soga gorda


Ahora te veo las ubres secas

las patas erectas a la fuerza

del no comer y llorar por dolor

del llanto y del espíritu tembloroso

latigazos de soga gorda lastimera

nudo de mi morir, agonía del moro

una soga gorda blanca brillosa

que recorre mi tronco abrazandome

y que la dejo caer a su peso

como trepadora de nudos históricos

esperándote ayudar.